domingo, 9 de octubre de 2011

Isla de Mafia, Tanzania












Nombrada por la revista Times como una de las mejores playas secretas del mundo, la Isla Mafia es en cierto sentido, un secreto bien guardado de Tanzania. La Isla se encuentra a tan sólo 25 kilómetros de las costas de Tanzania, y a 160 kilómetros al sur de la isla de Unguja (Zanzíbar), y forma junto con esta última y Pemba forman las islas del archipiélago de Zanzíbar. Sin embargo, históricamente la isla está más vinculada a Tanzania continental que Zanzíbar y Pemba. La isla es sin duda todo un paraíso, playas de arena fina, palmeras, exuberante vegetación donde es posible encontrar numerosas especies de monos y murciélagos, rodeada de agua casi transparente y su arrecife de coral con más de 50 variedades de corales, permite la observación de una gran variedad de peces, tortugas y dugongos (un pariente del manatí), en lugares de fácil acceso para los buceadores. Gran parte de esta barrera de coral está protegida, y sus costas son ideales para practicar buceo, snorkeling, vela, pesca deportiva y, por supuesto, submarinismo. La isla de Mafia junto con las otras islas de la región, ubicada cerca de la costa oriental de África, ha participado en la larga e interesante historia de la zona. Formando parte del litoral del Océano Índico, los pueblos de esta región han sido comerciantes y marineros durante siglos. En algunos textos griegos fechados alrededor del año 110 ya mencionan a la isla. Los musulmanes, provenientes de la península arábiga tomaron el control de la isla, y entre los siglos XII y XV sus gobernantes y comerciantes construyeron mezquitas, tumbas y palacios, acuñaron su propia moneda e importaban productos provenientes del Golfo Pérsico e incluso de China. Más tarde los portugueses llegan a sus costas y se instalan allí, dejando su huella en algunas fortalezas y algunas palabras. Luego de 200 años de ocupación lusa, los árabes expulsan a los portugueses y toman el control de la isla, y pasa a formar parte del sultanato de Omán, hasta que en 1890, los alemanes le compran la isla al sultán Sayyid Ali bin Said al-Said de Omán, y aunque esta ocupación duraría unos 25 años, los alemanes dejaron su huella en los edificios construidos en la pequeña isla de Chole, establecida como capital durante el período de ocupación alemana. La isla sería ocupada en enero de 1915 por las tropas británicas, durante la Primera Guerra Mundial, y la isla de Mafia pasaría a formar parte Territorio Británico de Tanganica, hasta su independencia en 1961, y tan sólo 3 años más tarde, la isla de Mafia se une a Zanzíbar y pasa a formar parte de la República Unida de Tanzania. Por cierto, el origen del nombre de la isla es incierto, existen tres versiones, y la más aceptada es que Mafia provenga el término arábigo “morfia” o “morfiyeh”, es decir archipiélago, otra versión es que el nombre provenga de la primera familia de comerciantes provenientes de Yemen, los Ma’afir de Merku; y por último tenemos la posibilidad de que el nombre haga referencia a un antiguo término persa que significa “agua”. Debido su gran belleza, la isla recibió ayuda financiera de la WWF para la creación de un centro de naturaleza marina salvaje. El mejor período para visitar la isla de Mafia y realizar inmersiones submarinas es de septiembre a marzo. Se llega por vía aérea desde la capital de Tanzania, Dar es Salaam, en un vuelo de tán sólo 35 minutos. No obstante, debe recordar que la isla es una de las regiones menos desarrolladas del país, por lo que sólo cuenta con electricidad en el distrito capital y en Utende, las zonas más turísticas. Las comunicaciones son excasas, existen sólo dos cibercafés uno en el distrito capital Kilindoni y el otro en uno de los hoteles de Utende, pero la señal satelital es pobre, por lo que no se podrán ver muchos canales de televisión, no hay prensa, tienda de libros ni bibliotecas, por lo que el medio de comunicación más eficaz es la radio.




video

video

domingo, 14 de agosto de 2011

El Hombre de Metal, Bahía de Tramore, Irlanda






Luego de un viaje por la isla esmeralda, las fotos que predominan en cualquier turista son castillos, la fábrica de cervezas, y paisajes verdes... son contadas las que muestran un muñeco muy característico, el llamado The Metal Man, que como su nombre lo indica, es un Hombre de Metal, y aunque no es el único de la isla, el más famoso de los dos que hay es el que se encuentra en la Bahía de Tramore, muy cerca de la ciudad de Waterford. Se trata nada más y nada menos que de una figura humana que lleva una chaqueta azul, pantalón blanco y camiseta roja, de unos 14 metros de altura producto de una gran fundición de metales y que señala hacia el mar, y que está situado en la parte superior de uno de los tres pilares que hay. Fue construido en 1823 por el Lloyd de Londres para advertir a los navegantes del peligro de las aguas poco profundas de la zona. Hay muchos mitos y leyendas que rodean al hombre de metal, uno de estos mitos es que si una mujer da saltos descalza alrededor de la base del Hombre de Metal tres veces se casará ese mismo año. Mientras otra leyenda afirma que en los días de intensas tormentas puede oirse al hombre cantando. Sea cierto o no, el hombre de metal contribuyó a disminuir los naufragios en la costa. Como he dicho antes, existe otro Hombre de Metal en Irlanda, pero este otro se encuentra más al noroeste, en Rosses Point, muy cerca de Sligo, pero es mucho más pequeño. Así que la próxima vez que visiten Irlanda, recuerden que hay un hombrecillo que vigila y hace que las costas de la isla sean más seguras.





Vigan, Filipinas














Erigida en el siglo XVI, la ciudad de Vigan es un vivo testimonio de 400 años de dominación española en Filipinas, y en la actualidad es la ciudad colonial española mejor conservada de Asia, por lo que merece su reputación como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Sin embargo, la ciudad originalmente fue un asentamiento de comerciantes chinos, los cuales dieron a la zona su nombre actual, "Bigan", que significa hermosa playa. Con la conquista española, la ciudad se llamo Villa Fernandina, en honor al príncipe Fernando, hijo primogénito del Rey Felipe II de España. Cuando la ciudad creció, fue rebautizada con el nombre de "Ciudad Fernandina de Vigan", nombre con el que llega a la actualidad. Todo esto a creado un estilo arquitectónico único en el extremo oriente, fusionando la arquitectura local con el colonial europeo español y con otros provenientes de China. Un único problema: llegar a Vigan puede ser toda una Odisea, incluso para los propios filipinos. Una de las formas más cómodas de llegar es volar al aeropuerto más cercano que está en la ciudad de Laoag, y desde allí unas dos horas más o menos de distancia en autobús. Pero esta espera merece la pena, y el viajero lo comprueba nada más llegar a la ciudad. Una de las visitas obligadas es a la calle Crisologo, lugar en donde están las casas coloniales españolas y las calles empedradas, postal idónea del lugar y donde podemos dar una vuelta en calesa (carruajes a caballo). La Catedral de la Conversión de San Pablo es otro monumento que refleja el dominio español en la isla, la Catedral fue sede de la diócesis de Nueva Segovia, y también el lugar de entierro de la poeta ilocana Leona Florentino. Muy cerca de la Catedral, podemos encontrarnos la Residencia del Arzobispo, unica residencia en actualmente en uso construida para tal fin durante la época española. No muy lejos está la Plaza de Burgos, lugar dedicado a la memoria del padre José Burgos, y claro, también en Vigan está la Residencia Padre José Burgos, ubicada casi detrás del Capitolio Provincial, es el lugar de nacimiento del padre José Burgos, uno de los tres sacerdotes filipinos mártires en Bagumbayan. En la parte oriental de la Plaza de Burgos podenos detenernos para comer en el Vigan Empanadaan un lugar en donde los visitantes pueden degustar la famosa empanada Vigan, así como sinanglao (un estofado tradicional hecho de vísceras de res). Otro sitio para visitar es Baluarte, un mini-zoológico ubicado en Salindeg donde se pueden ver una gran variedad de animales (como tigres y avestruces). Otro sitio que merece la pena una visita es el barrio de Pagburnayan, lugar donde se hacen las famosas tinajas Vigan (Burnay). Podemos ir también a Bulala, un barrio conocido por su fabricación de ladrillos, ollas y otros objetos de barro, y donde se encuentra el Jardín Oculto, un paraíso de verdor, con un bar-cafetería ubicado en un punto intermedio. Otros sitios son la Avenida Quezon , el centro de negocios de Vigan; la Plaza Salcedo, dedicada a la memoria del gran conquistador Juan de Salcedo, justo al frente a la Catedral Vigan; la Mansión Syquia, la residencia de Elpidio Quirino, sexto presidente de las Filipinas; la Casa-Museo Crisólogo, la residencia de la familia Crisólogo convertido en hoy en día en un museo; y por último pero no por ello menos importante, la Casa Quema, la residencia de la familia de Quema, considerada como el mejor y más representativo ejemplo del estilo arquitectónico filipino del siglo XVIII.





viernes, 22 de abril de 2011

Kokpar o Buzkashi, Asia Central









El Kokpar o Buzkashi, es un deporte hípico que se practica en las estepas de varias naciones de Asia Central, entre ellas, Afganistán, Kazakstán, Kirguistán y por supuesto Uzbekistán, de donde se cree que es oriundo. Esta actividad ecuestre se parece en muchos sentidos al polo, y digo en casi todos por que la diferencia, y vaya diferencia, radica en que en lugar de usar una pequeña pelota, se utiliza, según sea el caso –o país- el cuerpo decapitado de un becerro, una cabra o una oveja. El juego consiste en que dos equipos de chapandoz –jinetes- se sitúan a ambos lados de un prado de dos kilómetros de longitud, a lo que se lanzan hacia delante para coger el boz, o dicho más claro, el cuerpo del descabezado animal, para luego dejarlo caer en el otro extremo, o portería. El juego no cuenta con arbitro, y no piensen que los jugadores tienden a practicar el “Fair Play”, por lo que los jinetes terminan envueltos en batallas sangrientas. No es de extrañar que por eso el juego fuera prohibido en Afganistán durante la dictadura de los talibanes. No obstante hoy en día, es considerado en ese país como un deporte nacional, y también, como hemos dicho antes, es practicado en otros territorios del centro de Asia, principalmente por el pueblo kazajo. Debo mencionar, antes de concluir, que en Argentina se practica otro deporte similar, el llamado “pato”. Y aunque hoy en día, es considerado un deporte nacional, en antaño estuvo prohibido, entre otras cosas, porque usaban un pato vivo como pelota. Ya no hace falta mencionar de donde viene el nombre. Afortunadamente para los patos, hoy en día se reemplazó el animal por una bolla con asas…




jueves, 21 de abril de 2011

Semana Santa en Antigua, Guatemala










Fundada en 1543, Antigua fue en otrora capital del país, y fue de la ciudad más importante de toda Centroamérica. Prueba de su esplendor de antaño, puede apreciarse en su arquitectura colonial, tan exquisitamente conservada. Pero esta vez no hablaremos de la ciudad, si no más bien de una fecha especial celebrada cada año en el mundo católico. Hay que reconocer, que fuera cual fuera la religión que uno practique, es menester visitar Antigua en semana santa. La razón, sus calles se visten de múltiples colores y aromas que le dan una sensación única. Varias personas se reúnen para elaborar estos esmerados diseños hechos a base de serrín pintado y pétalos de flores. Cada persona puede trabajar en el motivo hasta 12 horas. El resultado, habla por sí mismo. Estas “alfombras” permanecerán allí hasta que la procesión, con personas vestidas con trajes de los personajes bíblicos, pasen por encima de ella. Durante la celebración, puede apreciarse claramente la mezcla del cristianismo traído por los españoles con las creencias locales mayas, en donde, según dicen, se dan las mayores expresiones de fe de toda Guatemala.



domingo, 17 de abril de 2011

Cuevas Dictea e Ida, Creta, Grecia















Cuenta la leyenda que el titán Cronos supo por el cielo y la tierra que uno de sus hijos lo destronaría, así que para impedirlo, pues comenzó a devorarlos uno a uno a medida que nacían. En un intento desesperado para detener este acto de canibalismo, Rea decide dar a luz a escondidas en una de las 4.700 cuevas que hay en toda Creta, al sexto de sus hijos. Y es allí donde los formidables montes Dicteos, en la Meseta de Lasíthi entran a formar parte de la mitología griega. Apartada del mundo exterior durante muchos siglos, esta meseta ubicada al este de Creta, pasa desapercibida para muchos tours turísticos que hay en la zona. A simple vista, tiene todos los rasgos comunes que posee gran parte de la isla: campos de árboles frutales, pueblos sencillos y algunos molinos de viento… en fin, nada fuera de lo normal en esta isla. Pero si hay algo que caracteriza a Grecia en general, es que allí nada es normal. Y no es difícil de extrañar, que Rea escogiera este lugar apartado y al mismo tiempo hermoso para dar a luz al que luego se convertiría en el rey de los dioses griegos: Zeus. Desde Lasíthi subimos hasta la cueva Dictea - o Dikteon- en Psychró, una enorme gruta “rellena” de estalactitas y estalagmitas que penetra en la tierra hasta profundidades insondables. Se desciende por una escalerilla de metal llevando en la mano una vela que venden en el pueblo para que ilumine tenuemente el camino en la oscuridad. Nadie va a dudar por que Rea escogería precisamente esta cueva para dar a luz, sin duda uno de los sitios más imponentes e impresionantes de toda Creta. Una cosa si es cierta, resulta complicado saber dónde termina esta cueva, porque parece no tener fin. Cada atardecer salen de ella cientos de murciélagos pequeños que se encargan de mantener la zona libre de mosquitos. Se sabe, por los numerosos tesoros arqueológicos hallados en la cueva Dictea, como ofrendas votivas, dobles hachas y estatuillas de bronce, que desde el neolítico, al igual que muchas otras cuevas de la isla, sirvió como lugar de culto a diversas religiones. Si se baja por la costa norte, se puede apreciar que es muy accidentada y rocosa, llena de acantilados y pueblitos que miran al mar, balconeando sobre el horizonte azul. Aunque esta zona no es muy apta para nadar, los habitantes se las ingeniaron para llenarla de pequeños puertos donde se aglomeran barcos pesqueros. Pero el mito no termina ahí. Luego de que Zeus nació, las ninfas se lo llevaron para ocultarlo a la cueva Idea o Ida, a 20 minutos de marcha monte arriba del pico del mismo nombre, que por cierto, con sus 2456 m es el más alto de la isla, y se halla en la cordillera de Psilorétis. Ahí Zeus gozaba de la protección de los Kouretes y de los cuidados de la cabra Amaltea. La misma cueva en sí terminaría siendo otro importante santuario dedicado a la deidad olímpica y un centro de peregrinación durante la época clásica. Se han extraído, entre otros objetos, unos valiosos escudos de bronce del 700a.C.; algunas de estas piezas se exponen en el Museo Arqueológico de Irákleio. Desde la meseta, unos senderos señalizados ascienden hasta la cima del monte Ida. No lejos hay una estación de esquí que funciona los fines de semana -si el tiempo lo permite- de diciembre a marzo. Volviendo al mito, Zeus finalmente se volvería mayor, liberaría a sus hermanos y mandaría a su padre a freír espárragos, se repartirían el mundo, y es allí donde empieza el resto de las demás historias de la mitología griega.


video

video